Escritos - Writings

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Dos notas sobre la tradición textil del Medio Atlas marroquí y sobre las obras de Teresa Lanceta
Bert Flint.
catalogo: La alfombra roja

DOS NOTAS SOBRE LA TRADICIÓN TEXTIL DEL MEDIO ATLAS MARROQUÍ Y SOBRE LAS OBRAS DE TERESA

BERT FLINT
Marrakech, 10/6/89

En los últimos 30 años, la gran mayoría de la población nómada de Marruecos ha ido construyendo casas para permitir por lo menos a parte de la familia aprovechar las ventajas de la vida sedentaria (agricultura, enseñanza, agua corriente, etc.). Sin embargo, para muchas familias tradicionalmente nómadas la base de su economía sigue siendo el ganado. Varios miembros del grupo continúan, pues, acompañando los rebaños en busca de pastos que se encuentran muchas veces a gran distancia de las casas. En las mesetas y montañas que se extienden al Sur-Este de la capital marroquí, Rabat, hasta las cercanías de Beni-Mellal e igualmente en las montañas del Medio Atlas, se ve aún hoy en día la vivienda característica de los trashumantes: con frecuencia la "jaima" o tienda.

Esta está hecha enteramente de materiales textiles tanto el techo como las paredes y el suelo. Casi todos los miembros de la familia participaban en su fabricación. Aprender a tejer era parte de la educación básica tanto para los hombres como para las mujeres. La contribución masculina se limita en realidad a la fabricación de las alfombras, para hacerlas una mujer de la familia está sentada de un lado del telar para tejer la tela de fondo sobre la cual, un hombre sentado al otro lado del telar, va fijando los nudos decidiendo él también la decoración. En ciertas regiones o tribus se sigue contratando a hombres profesionales para hacerlas. De manera general, sin embargo, las alfombras están hechas ahora enteramente por las mujeres de la familia igual que todos los tapices y tejidos lisos cuya fabricación desde siempre era una exclusividad femenina.

Para las fiestas se ostentan en las "paredes" de la jaima tejidos lisos ricamente decorados con una técnica que consiste en guardar en reserva por detrás de la tela los hilos de diferentes colores que se quiere volver a utilizar para la decoración siguiente.

Aún hoy en día después de una sedentarización progresiva se continúa utilizando la jaima como espacio ideal para organizar las fiestas, sobre todo las fiestas colectivas y oficiales tal como la "Fiesta del Trono". En todo el Medio Atlas, esta última fiesta es la ocasión para un despliegue extraordinario de alfombras y telas tanto de fabricación antigua como reciente. Cada año se pueden observar nuevas modas en cuanto a utilización de colores por ejemplo, pero también nuevas tendencias más profundas en la manera de organizar la decoración de las alfombras y de las telas. En la tradición puramente nómada, dominaban las líneas diagonales y paralelas sin organización alrededor de un tema central sin un borde bien definido. Probablemente, como consecuencia de la sedentarización y un proceso progresivo de cambio de percepción del espacio y área del tiempo, la decoración parece organizarse cada vez más dentro de un esquema horizontal, vertical, alrededor de un eje central y una simetría más estricta. Se nota también una gran diferencia entre el trabajo hecho para el creciente mercado turístico y el que es para el consumo familiar. La expresión naif del producto turístico no tiene nada de ingenuo, sino está muy conscientemente dirigido al turista occidental que va buscando ilustraciones para su idea de un mundo infantil (o pueblos en vía de desarrollo).

La verdadera tradición nómada revela, al contrario, unas organizaciones de espacio y una concepción de tiempo muy originales de gran interés para la cultura universal.

Desde nuestro primer encuentro, Teresa Lanceta me habló con extraordinaria lucidez del interés que, según ella, tenía la tradición textil marroquí para el arte textil contemporáneo.

Necesitaba yo su diálogo para situar mi defensa de esta tradición a un nivel más profesional. Teníamos en común la lucha por el pleno reconocimiento de este arte como expresión artística de la modernidad a igualdad con la pintura. Ella en el contexto de la civilización occidental, en que la pintura se ha constituido en un verdadero "establishment". Yo, en una situación en la cual la gran tradición textil marroquí se va entregando al comercio turístico, mientras la pintura recibe todos los favores de los medios oficiales y de la burguesía urbana como expresión artística de un Marruecos moderno.

Con frecuencia, Teresa venía a Marruecos a verme. Cada vez me temía que su interés por lo marroquí disminuyera como resultado de este apetito tan occidental de modas siempre nuevas. No era contar con la seriedad de su exploración del fenómeno textil. Así el año pasado me anunció que quería trabajar la raya como elemento básico de la expresión textil inspirándose en ejemplos del Medio Atlas marroquí.

Dejaré al crítico de arte formular el valor estético de la obra expuesta en su contexto contemporáneo occidental. Yo me limitará a decir lo que la raya o zonas paralelas en los tejidos del Medio Atlas me han inspirado como reflexión. Desde el principio me llamaba la atención que en los tejidos del Medio Atlas había yuxtaposición de líneas de igual valor sin que haya organización simétrica o disimétrica.

Cada línea, cada detalle de ella, parecía tener la misma importancia, la misma calidad. Un conjunto que podría parecer monótono al descubrirlo como una sucesión de rayas, presenta en realidad una riqueza interior y una calidad de trabajo que nunca dejan de mantener el interés. Aquí no parece haber preocupación por la armonía o balance de las partes en relación con el conjunto serio solamente por mantener un ritmo al mismo nivel de calidad. Al reconocer mi fascinación por esta repetición de valores iguales, aunque nunca idénticos, mi sensibilidad formada dentro de la cultura occidental tuvo que abrirse (ensancharse?).

Me di cuenta de que había un sistema jerárquico, quizás heredado del feudalismo europeo, en el esquema trinario clásico: introducción-tema central-conclusión.

El Barroco desarrolló el contrapunto y la disimetría pero siempre en relación con un eje central. Equilibrio de volúmenes dentro de un conjunto, las proporciones del cuerpo humano sirviendo de ejemplo. Jerarquía de valores alrededor del eje humano.

Descubrí que en la poesía árabe preislámica ocurre algo parecido que en los tejidos del Medio Atlas marroquí: cada verso forma una unidad inteligible independientemente del conjunto de que forma parte. Este conjunto se da como una yuxtaposición de partes iguales sin introducción, ni clímax, ni conclusión.

Nos encontramos aquí con una organización del espacio- tiempo muy distinta de la europea clásica y aun moderna. La europea parece determinada por una larga tradición de vida sedentaria, de una vida social jerárquica y de una idea de evolución o progreso en el tiempo.

En comparación, estos tejidos hechos dentro de una larga tradición de vida nómada sugieren unidades autónomas que se entienden como fragmentos de un espacio-tiempo indefinido. Quizás era esto lo que buscaba Kandinsky cuando reclamaba para la pintura la libertad que dentro de la cultura occidental sólo parecía tener la música.